La paciencia y calidad de Nihat ponen a Turquía en cuartos de la Eurocopa 2008
Hay días como el del pasado domingo en los que uno se pregunta porque todavía hay gente que piensa que el fútbol es un deporte aburrido, donde 22 deportistas corren detrás de un balón. El partido entre la selección de Turquía y la República Checa sirvió para demostrar que el futbol es el deporte rey, por la tensión, ilusión, desilusión y lagrimas en los jugadores y aficionados. No recordaba un partido así desde 1999, cuando el Manchester United remontó en los 2 últimos minutos un 1-0 al Bayer de Múnich en el Camp Nou. La victoria de Turquía no significaba ser campeones, pero si el pase a los cuartos de final de la Eurocopa 2008, un objetivo difícil para una selección que no era favorita para jugar entre las ocho mejores selecciones de Europa.
La república Checa, una selección con jugadores jóvenes y de calidad dominaron la primera parte sin ningún problema. Los turcos parecían asumir el papel de selección débil en el grupo y no entraron mucho en juego. Los checos se fueron al descanso con un gol de ventaja, gol de Koller de cabeza en el minuto 34. En la segunda mitad las cosas cambiaron y Turquía salto con más decisión a remontar el partido. Sin embargo, fueron los checos los que marcaron el 0-2 por medio del jugador del Osasuna, Plasil. Esto no hundió a los turcos y recortaron distancias en el minuto 75 con un disparo de Arda Turan que se coló en la portería que defiende el guardameta del Chelsea, Peter Cech.
Turquía demostró como no hay que ponerse nervioso, ni darse por rendido, de la mano de su capitán Nihat Kahveci. Los turcos siguieron luchando hasta el último minuto en busca de lo inesperado. Se noto la experiencia y paciencia de Nihat poco antes del gol de Turquía que suponía el 2-2 en el marcador. Kazim Kazim se precipito en un disparo desde fuera del área que se fue muy desviado y el delantero del Villarreal le pedía tranquilidad, como si estuviese adivinando lo que iba a suceder en el tramo final del partido. Uno de los mejores porteros del mundo, Peter Cech, intento atrapar un centro desde la banda derecha en dos tiempos (cuando lo mejor era despejar de puños), pero falló, el balón quedo cerca de Nihat y este no perdono. Con tranquilidad, el capitán turco envió el balón al fondo de las redes en el minuto 87.
La nueva norma de la UEFA iba a dar emoción hasta el último momento ya que las dos selecciones estaban empatadas a puntos y goles, por lo tanto, el protagonismo lo tenían los porteros en la tanda de penaltis. Yo estaba haciendo mi apuesta personal sobre la tanta de penaltis, y era difícil adivinar que selección acompañaría a Portugal en el pase a cuartos. Los checos tenían a el portero del Chelsea, y los turcos a Volkan Demirel, el portero del Fenerbahçe que paró tres penaltis al Sevilla en la Champions League, lo que provoco la eliminación del equipo andaluz. Aunque la decisión hubiese sido fácil no habría tenido tiempo para elegir una selección. En un fallo de la defensa checa, Nihat cogió el balón desde fuera del área frontal en el minuto 89, disparo con decisión y marco un golazo tras pegar el balón en el larguero de la portería defendida por Peter Cech. Un disparo de calidad de un jugador que dará guerra la próxima temporada con el Villarreal en la Champions League.
Se llego al minuto 90 y el colegiado decidió añadir 4 minutos más. Turquía solo necesitaba aguantar 4 minutos para simular al Manchester United en el Camp Nou en 1999. Mientras que los checos seguían llorando, no de alegría sino de desilusión, el portero turco empujo a Koller y fue expulsado con tarjeta roja. El seleccionador turco, Fatih Terim, había agotado todos los cambios por lo que un jugador tenía que defender el arco. El jugador Tuncay Sanli fue el valiente en ponerse los guantes, pero no pudo demostrar sus cualidades a todos los espectadores en el Estadio de Ginebra ya que el colegiado señalo el final del partido unos momentos después.

Leave a comment